Textos profesionales: panorama general
En el examen de Español B, algunos textos tienen una función profesional o institucional: se dirigen a una organización, proponen una solución, recopilan datos o explican un procedimiento. Lo que el examinador evalúa no es si conoces el tema, sino si dominas las convenciones del tipo de texto: su estructura, su tono, su vocabulario y su formato.
En este subtema se trabajan seis tipos de texto profesional:
- Carta formal
- Correo electrónico formal
- Cuestionario
- Encuesta
- Instrucciones
- Ensayo, informe y propuesta
Cada uno tiene un propósito diferente, un lector diferente y unas convenciones propias. Aprenderlas es la tarea principal.
Registro y propósito en textos profesionales
Antes de escribir cualquier texto profesional, conviene hacerse tres preguntas:
- ¿Para qué escribo este texto? (solicitar, informar, persuadir, explicar)
- ¿Quién lo leerá? (un director, un comité, el público general, un empleador)
- ¿Qué tono es apropiado? (formal, objetivo, persuasivo, neutro)
El registro en los textos profesionales es, casi siempre, formal o semiformal. Esto implica:
- Evitar contracciones coloquiales y expresiones informales.
- Usar vocabulario preciso.
- Estructurar el texto de manera visible: párrafos claros, subtítulos cuando corresponda.
- Tratar al lector con respeto, incluso cuando el mensaje es una reclamación.
El error más frecuente es mantener el tono correcto al principio y perderlo en el cuerpo del texto, especialmente al dar argumentos personales. El registro debe ser uniforme de principio a fin.